Khajuraho, erotismo espiritual

El viaje hace a Khajuraho fue distinto a los demás, hasta el momento siempre nos habíamos desplazado en tren o autobús para las largas distancias, pero esta vez decidimos compartir un taxi con un grupo de estudiantes españoles que conocimos en Orchha. Viajar por carretera en India nunca te deja indiferente, además de ser muy entretenido por las anécdotas que van surgiendo en el camino, te permite ver el día a día de los hindús en las pequeñas poblaciones por dónde vas pasando. La visión de sus mujeres vestidas con saris de colores andando por la carretera o los pastores y campesinos con sus rebaños y sus turbantes, enmarcados en los verdes paisajes, totalmente diferentes a los del Rajastán, y que eran desconocidos para nosotros, simplemente nos pareció como sacado de una película.

Khajuraho, declarado Patrimonio de la Humanidad en el 1986, es un pequeño pueblo en el que se encuentra el mayor conjunto de templos hinduístas de India. Aunque es famoso por ser el hogar de unas de las tradiciones más esotéricas y antiguas que se conocen, el Tantra. En sus templos se pueden apreciar la elegancia de sus esculturas basadas en el Kamasutra que confieren a la sexualidad un carácter espiritual. Lejos de parecer obscenas, las estatuas retratan una sociedad sana y liberada, en armonía con sus creencias y su sexualidad. Y es que los escultores lograron inmortalizar en piedra escenas eróticas con sus dioses y diosas más adorados sin ningún tipo de pudor, con la intención de representar la vida de los antiguos guerreros antes y después de ir a la guerra, además de igualdad entre sexos.

A pesar de que los templos fueron construidos hace más de un milenio, de sobrevivir a su posterior abandono y de permanecer ocultos en medio de la vegetación durante siglos, en la actualidad podemos disfrutar de ellos en un entorno precioso y en un estado de conservación impecables. Vale la pena no limitarse a el conjunto este que es de pago, ya que los que se encuentran en la ciudad antigua son dignos de visitar y te ofrecen la posibilidad de interactuar con los lugareños deseosos de ser tu guía personal. Y además te encuentras con muchos hablan español! y es que cada año miles de españoles sentimos atracción hacia este lugar tan erótico.Durante nuestra estancia tuvimos la ocasión de presenciar una oración en el templo de Shiva uno de los más adorados. Sin duda fue una experiencia que nunca olvidaremos, sus pregarias són muy diferentes a las de los cristianos, ellos cantan y tocan las campanas de manera ferviente, ves a gente de todas las edades que te invitan a participar con ellos!!También tuvimos la suerte de estar en Khajuraho en sus días festivos, ya que en el centro del pueblo había un gran mercado con una feria, dónde vimos disfrutar a los niños y a los mayores en las atracciones. Sin dudar visitar Khajuraho ha sido una toda una experiencia social y cultural, muy recomendable a todo el mundo que vaya de camino hace a Varanasi.


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