Orchha, un alto en el camino

Tras veinte días de intenso camino por el Rajastan, llegar a Orchha nos supuso una bocanada de aire fresco. Pero antes de empezar a disfrutar del lugar, tuvimos que lidiar con el conductor de rickshaw que nos trajo, el cual se empeñó en quedarse con nosotros hasta que encontráramos algún lugar para dormir. Eso quería decir que él se iba a llevar una comisión de cualquier guesthose a la que preguntáramos, y por ello decidimos ir primero a comer algo, luego ya encontraríamos alojamiento. Comimos en el Krishna Palace y el cocinero llamado Shiva, que era la mar de hospitalario y simpático, nos preparo uno de los mejores Talis que habíamos probado hasta entonces! Después de un largo rato y para nuestra sorpresa el conductor seguía esperando!!! El partido de cricket que echaban por televisión nos proporcionó diversión con Shiva y sus amigos y nos liberó de nuestro problema. Después de dos horas no quedaba ni rastro de él!

Esta cuidad repleta de palacios y templos a orillas del río Betwa, conserva su antiguo esplendor y consigue hacerte retroceder a tiempos pasados. Hipnotizados por la tranquilidad del lugar solamente perturbada hordas de turistas pudimos recuperar las fuerzas perdidas en Agra.

Ya descansados, decidimos coger unas bicicletas para recorrer un poco la zona. Por la mañana dimos un paseo por el pueblo y después de comer entramos en la reserva natural, un tranquilo lugar donde pasar la tarde rodeados de un poco de naturaleza, no había mucha vegetación y animales, pero en las orillas de río se estaba muy bien.

Al día siguiente visitamos los antiguos palacios y cenotafios de la ciudad construidos en el año 1501, por el príncipe de la dinastía Bundelā, Rudra Pratap Singh. Éste se convirtió en el primer rey de Orchha, y le correspondió también el inicio de la construcción del Fuerte, aunque no vivió para verlo porque al poco tiempo murió en un intento de salvar a una vaca del ataque de un león. El Templo real, que es la principal atracción del lugar no nos impresionó demasiado ya que no está nada bien conservado y no tiene más interés que el histórico. Pero desde lo alto pudimos ver otros pequeños templos lejanos, que si nos gustaron, los cuales visitamos después de un largo paseo.

Ya no quedaba mucho tiempo para más, al día siguiente nos dirigimos hacia Khajuraho famoso por sus templos con escenas del Kamasutra.

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